miércoles, 14 de julio de 2010

ETAPA 11 PORTOMARIN - SANTIAGO DE COMPOSTELA

Etapa 11 10/03/2010

Como no conoces el terreno y quería llegar bien de Tiempo a Santiago, el despertador sonó a las 06:30 de la mañana para volver a repetir lo más duro del día. No solo duro por ser monótono sino porque te acabas de levantar y no apetece nada montarte en la bici.
Físicamente cada día que pasa me encuentro mejor pero los talones de Aquiles me están matando. Entre que los ejercicios de relajación se resumían al masaje con crema que me daba después de ducharme y malos estiramientos comencé desde el día de antes de Foncebadón a tener unos tirones y dolor al roce con la zapatilla en el talón que me costaba entrar en calor, no doliéndome cuando pedaleaba pero cuando tenia que echar pie a tierra y caminar se convertía en un dolor agudo, pinchón y que en ocasiones ascendía el dolor por los gemelos. Realmente lo pase mal, especialmente cuando el cuerpo quiere descansar, que es cuando paseas por el pueblo donde vas a comer o dormir.

Con muchas ganas e ilusión, a las 08:00 de la mañana pongo rumbo hacia Santiago, incrementándose el deseo de llegar a mi primer objetivo del camino, llegar a Santiago. Cada kilómetro que pasa parece que lo finalizas más rápido que el anterior.

Los primeros kilómetros del día me suenan y, tal y como dice la canción de un grupo de esta tierra, "...parece que aún fue ayer..." volví a pasar los ese camino que el día anterior me doblego y me obligo a desistir en mi empeño de llegar a Hospital.

Los primeros kilómetros me los tome con calma y relajación pues hasta Hospital de la cruz, hay 10 kilómetros de ascensión constante y no es cuestión de tener una lesión a estas alturas del camino. Tras recoger los cuños para la credencial en los bares dispuestos a lo largo de este tramo, tomando cafés con leche para conbatir las temperaturas invernales de esta zona, hasta Palas de Rei me lo tomo con tranquilidad, aumentando paulatinamente el ritmo. Cuando son las 10:00 de la mañana, tan solo quedan los "69" últimos kilómetros para llegar a Santiago. El camino, serpenteante y rompepiernas, transcurre en algunos tramos entre paredes de piedra que separan los campos de pasto del camino.

En el kilómetro 66 el camino me depara una sorpresa, una nueva RUTE 66, un nuevo rió en el camino. Si es que no hay ni un solo día que lleve los pies secos. Es lo peor llevar el frió en las extremidades. Al final, yo pasando entre las piedras y los árboles empujado la bici con una mano para pasar como buenamente se pudo, eso si, algún que otro rasguño en los gemelos. Poco antes de llegar a mi próxima parada, Melide, se entra en la provincia de A Coruña. Recojo sello en la iglesia de Palas de Rei donde el cura me comenta que el veterinario que había en el pueblo era de Alcorisa, pueblo natal de mi madre. En fin, a otra cosa mariposa.

Ya en Melide, donde el pulpo a feira me espera para darme fuerzas, los lugareños me comentan que el pulpo en Galicia hay que comerlo en el interior, que en la costa lo preparan peor. La única explicación que le doy es por el tipo de agua con que hervían el agua (igual que pasa con las paellas de Valencia), si es más o menos dura el agua en cuanto a saturación de cal y sales se refiere. Recuerdo estar en la pulpería y hacer fotos al plato para enviarla y dar un poco de envidia sana.

Tras reponer fuerzas, entre Melide y Raido hay que pasar por unos riachuelos entre piedras y en uno de ellos me sucedió otra anécdota curiosa que a continuación os voy a narrar y que corresponde con la fotografía que está a la derecha.

Acostumbrado a las flechas amarillas vi a lo lejos una de ellas pero me pareció un poco extraña así que conforme me acerco leo "Bici Aznar" y ni corto ni perezoso la cogí pensando que era una piedra y realmente no era más que un bidón de agua lleno de herramientas de bici pero lo curioso es que el bidón era de mi pueblo, de Andorra. Pues ya veis que chulos somos los de Andorra que cuando alguien pierde el bote del agua va otro del pueblo y lo recupera. Esto es pura coincidencia. Tras más de 900 km. de camino recorridos voy y me encuentro un bote de uno de mi pueblo.

Bueno, tras la curiosidad y darme un momento de felicidad añadida, continuo restando distancia para alcanzar mi primer objetivo de esta aventura.

Boente, Castañeda, Ribadiso y Arzua son pueblos que paso sin apenas detenerme pues quiero llegar cuanto antes, tan solo deteniéndome para recopilar el mayor número de cuños. Tras el paso por Arzua, entramos en una dinámica del camino de constantes subidas y bajadas, aunque el perfíl de la etapa marca llano. Pues nada más lejos de la realidad. Repecho para arriba, repecho para abajo es la tónica constante, con duros tramos sobre piedra de granito donde se aprecia la erosión devido al constante paso del agua, dificultando la ascensiòn. Hay que intententar descabalgar de la bici las menos veces posibles debido al constante dolor que sufro con las zapatillas al caminar. Paso a toda velocidad por Pedrouzo, teniendo hasta San Paio una buena subida. De aqui a Lavacolla y San Marcos donde, el cambio de las flechas amarillas por palos de madera me despistan por completo, o tal vez por el-los chupitos de orujo que me tome en Lavacolla.

Fuera lo que fuere lo que recuerdo es que aparecí en el aeropuerto en vez de haber girado por lo Ermita de San Marcos. Así que junto a la torre de iluminación del aeropuerto vuelvo a adelantar de nuevo a una peregrina que adelante a la altura de Lavacolla. Ahora si con el rumbo correcto enfilo las rampas asfaltadas que te conducen al complejo de TVE en las faldas del monte do gozo que, FLOFFF, me lleve una desilusión al llegar y contemplar las vistas. No quiero decir con mis palabras que sea fea la vista, pero la acumulación de las sensaciones que ya lo habían vivido y que me lo contaban me hicieron imaginar una imagen y unas sensaciones totalmente distintas a las que sentí. Por ahí digo lo de decepcionante.


Ya con las piernas cansadas, entro en el albergue del mote de gozo para poner el cuño y cual es mi sorpresa que todos los cuños de albergues oficiales son iguales, tan solo cambia el nombre del albergue (y que feo que es el símbolo). Con los sellos tan bonitos que hay en el camino y que en Galicia sean todos iguales y feos.

Recuerdo que el albergue lo subí y baje varias veces en busca de la recepción (fechas que son, sin carteles indicadores de en que pabellón esta la recepción y lo grande que es aquello pues imaginaos el mosqueo). Esto unido a las horas que eran casi me hacen desistir en el empeño de conseguir el cuño pero mira tu por donde lo encontré.

La verdad es que desde el albergue a la entrada a Santiago casi no lo recuerdo, posiblemente a causa de la sensación de estar llegando e incluso, de estar rememorando a personas o acontecimientos en mi cabeza mientras me adentraba en las centenarias calles del casco antiguo de Santiago, calles que me resultan familiares y llenas de preciosos recuerdos de mi visita anterior.

Nada más entrar en la plaza del Obradoiro, justo a las 17:00h, ni siquiera me detengo y voy directo a la oficina del peregrino para obtener uno de los tres objetivos, la compostelana. Ya con la compostelana bajo el brazo , el siguiente objetivo es encontrar alojamiento para lo que, no hago caso a los "Comerciales" que hay a las puertas de la oficina del peregrino, pues solo ofrecen habitaciones en un tercero o cuarto donde no puedes dejar la bicicleta, y me voy a la oficina de turismo donde si te informan de los albergues donde se puede guardar Bicicleta.

Tras encontrar alojamiento a no mas de tres minutos de la plaza del Obradoiro, en O Fogar do Teodomiro, un albergue muy económico para lo que hay en Santiago y con buenos servicios. Todas las noches que pase en Santiago durmiendo excepto la última las pase ahí.

Después de ducharme, fui a dar una vuelta (que luego fueron varias, pero las que me daba la cabeza je je je) para realizar el famoso "Paris -Dakar" donde tan solo pude realizar y conseguir 11 sellos o lo que es lo mismo, 11 lingotazos de ribeiro, orujo de hierbas o Albariño con sus correspondientes 11 tapas y dos extra de pulpo a feira y pimientos del padrón.
La vuelta al albergue la narrare en otros momentos de mis andanzas.
Datos de la etapa:

Km Etapa:101.1 Km
Km acumulados:961.09 Km
Velocidad media etapa: 13.55 km/h
Velocidad media camino: 14.50 Km/h
Velocidad máxima etapa:61 Km/h
Tiempo etapa:09:15:00
Tiempo acumulado camino: 66:20:39
Tiempo pedaleo etapa:07:27:54
Pulsaciones máxima y media: 167 / 124 ppm
Kilocalorias etapa: 3780 Kcal
Ascenso acumulado etapa: 1857 mts
Descenso acumulado etapa: 2002 mts.

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